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Nutrientes / Sustratos.

Nutrientes / Sustratos.

Cuando deseamos identificar unos sustratos para huertos urbanos nos referimos a productos prefabricados en los que cultivar nuestros árboles frutales, plantas hortícolas, aromáticas y/o condimentarias. Cada día es más frecuente ver en los puntos de venta sustratos especialmente diseñados para su uso especial en huertos urbanos. Incluso los hay ya fabricados exclusivamente para determinados tipos de especies, como camelias, cannabis y/o cultivos hidropónicos.

El éxito de un buen cultivo no sólo está en la elección de un determinado sustrato, que también, sino además que las condiciones medioambientales, la época de cultivo y elección de la variedad sean las adecuadas para un determinado cultivo. Por lo tanto, un sustrato no muy bueno, con un uso adecuado del mismo, puede proporcionarnos una buena cosecha y lo contrario si obviamos la importancia de todo lo demás.

Por otro lado, un sustrato pobre o inerte (libre de nutrientes), necesitará una adición de fertilizantes o abonos para poder alimentar a nuestras plantas correctamente.

Llamamos fertilizante o abono a cualquier sustancia orgánica o inorgánica, natural o sintética que aporte a las plantas uno o varios de los elementos nutritivos indispensables para su desarrollo vegetativo normal.

Las plantas extraen su alimento del agua del suelo y el oxígeno, hidrógeno y carbono del aire, pero para completar su alimentación necesitan utilizar ciertas sustancias químicas simples del suelo, son los llamados nutrientes vegetales.

Los nutrientes principales que consumen la mayoría de las plantas de cultivo en interiores son los siguientes:

– Nitrógeno (N): promueve el crecimiento de la planta. Cuando falta nitrógeno en las plantas las hojas se ponen amarillas y dejan de crecer.

– Fósforo (P): favorece la maduración de flores y frutos, fomenta su perfume y dulzor, les da la fuerza necesaria para mantenerse rígidas y poder sostener todas sus partes. También promueve el buen desarrollo de las raíces y fortalece el ciclo de cada planta. La falta de fósforo se reconoce porque las hojas se oscurecen más de lo normal. La planta deja de florecer o florece muy poco y las raíces dejan de crecer.

– Potasio (K): es el responsable de la multiplicación celular y de la formación de tejidos más resistentes a la sequía y las heladas. Sin potasio las hojas muestran severos cambios de color que pueden ser en tonalidades amarillentas o verde muy pálido con manchas cafés.

La alimentación adecuada de nuestras plantas implica aportar estos 3 macronutrientes, junto a una serie de microelementos que consumen las plantas en menores cantidades, tales como hierro, zinc, magnesio, manganeso, molibdeno, cobre, etc.